CONDUCTISMO
Es una corriente psicológica de la primera mitad del
siglo XX. Estudia la conducta humana, desde su formación, cambios, interacciones y condicionamientos, por medio de
experimentos observables, pues la psicología es una ciencia natural, y por lo tanto
debe eliminar las emociones, los sentimientos y los procesos mentales internos,
para buscar resultados concretos. Fue John Watson el precursor de esta
corriente psicológica que fue muy usada en el campo educacional.
Watson deja de lado la introspección en la búsqueda de explicaciones a los comportamientos humanos, sujetándose solo a lo observable por los sentidos, estableciendo leyes que puedan predecir conductas futuras.
La terapia conductista se basa no
tanto
o casi nada en el pasado del paciente, y solo tiene en cuenta sus comportamientos actuales, premiando las buenas conductas y castigando las malas para fortalecer los buenos hábitos y erradicar los malos. Se usa mucho en tratamiento de fobias y adicciones, donde en las primeras se recrea la situación causante del problema y se le enseña a relajarse para superarla, y comprobar que no sobreviene nada desagradable al experimentar la situación. Como ante el estímulo no hay respuesta desagradable, se supera la fobia. En las adicciones se le dan respuestas que sí ocasionan trastornos no deseados, entonces el paciente termina por rechazar el estímulo que le provoca esas sensaciones negativas.
Burrhus
Frederic Skinner (1904 - 1990) estableció un sistema de refuerzos positivos y
negativos para lograr las respuestas deseadas, prefiriendo los primeros a los
segundos por ser más efectivos. El éxito en educación y los premios que reciben los alumnos son refuerzos
que condicionan a un alumno a avanzar más rápido y más exitosamente en sus
aprendizajes.
En base
a los descubrimientos de sus antecesores de que produciéndose cambios en el medio
ambiente, el
organismo aprende, Skinner manipuló esos cambios para lograr la conducta
deseada. Tomando por ejemplo una paloma hambrienta a la que se le presenta comida comprobó que podían obtenerse tres o
cuatro respuestas definidas (estirar el cuello, golpear con la pata, girar en
derredor). Si se van cambiando los refuerzos pueden lograrse resultados mucho
más complejos. Esto puede ser, para este autor, fácilmente trasladable al
proceso de aprendizaje humano.
La intensidad de ese comportamiento
obtenido es preciso mantenerlo, también, por medio de refuerzos.
Sostuvo que antes los niños aprendían
para evitar el castigo. Sin embargo, se debe pasar según Skinner, a una
estimulación positiva y progresiva.
Propuso
como metodología didáctica la máquina de enseñar, donde este
aparato es el que le dice al alumno si su respuesta es o no acertada. Si lo es,
el alumno puede pasar a la fase siguiente de preguntas o problemas a resolver,
si no lo es, debe corregir las respuestas erróneas.

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