Las Dos Culturas de/en la Psicología
Carlos Cornejo A.*
El recurrente
diagnóstico que la psicología es una ciencia en crisis puede ser analizado como
la pugna entre dos concepciones de psicología: la cientificista y la comprensiva. Ambas coexisten desde los
inicios de la disciplina, definiendo objetos y métodos de estudio divergentes y
constituyendo hoy culturas antagónicas. El análisis historiográfico muestra que
ambas culturas corresponden a una expresión interdisciplinaria de la dicotomía
de las culturas científica y humanista en la sociedad occidental. El análisis
muestra también que el reconocimiento de las múltiples dimensiones implicadas
en el fenómeno de estudio psicológico apela a la integración de la precisión
metodológica de la cultura cientificista y de la adecuación objetal de la
cultura comprensiva.
Palabras clave: Dos
culturas, psicología científica, psicología
hermenéutica.
El escrito inglés
Charles Percy Snow, no sospecho la tremenda reacción que causaría en la
universidad de Cambridge su ponencia “Las dos culturas y la revolución
científica “ dictada EL 7 de Mayo de 1959 a las cinco de la tarde en el senate
house de la ciudad, como parte del ciclo de conferencias REDE que, año tras
año. Se realiza como parte de la aportación de un distinguido académico
del claustro de profesores a su propia
universidad. Ni él ni nadie imaginaron
en ese entonces la controversia que iba a levantar en los círculos académicos
de la culta ciudad y menos a la respuesta que iba a provocar. Al grado de que
aun hoy el tema se sigue debatiendo de manera candente y con enorme actualidad.
“Por formación – afirmó Snow de una de las frases iniciales –SOY CIENTIFICO,
por vocación escritor. “Con esta frase daba pie a la confrontación que iba a
establecer entre los intelectuales literarios y los científicos. Históricamente
la decisión entre esas dos vertientes del saber –humanistas y científicos era más
o menos reciente. Provenía de la época de la ilustración y de la realización
que produjo el movimiento romántico contra la revolución industrial y contra la
sustitución del hombre por la máquina.
En 2009 se conmemoró el 50
aniversario de la famosa conferencia en Cambridge de Charles Percy Snow sobre las “dos culturas” posteriormente editada como libro.
Snow era un físico y novelista inglés, preocupado por la incomunicación entre
los académicos que trabajaban en las humanidades y los que lo hacían en las
ciencias. Se dio cuenta de que estos dos tipos diferentes de “espíritus” apenas
se entendían unos a otros: los “científicos” no apreciaban suficientemente las
grandes obras de la tradición artística, mientras que los “humanistas”
ignoraban crecientemente las leyes científico-naturales más fundamentales. Snow
llegó a insinuar una “tercera cultura” capaz de acortar distancias.
Esta división entre las ciencias
y las humanidades es un fenómeno relativamente nuevo, producto de la
especialización progresiva del conocimiento humano, pero se podría decir que
comenzó a larvarse precisamente en el momento en que las ciencias naturales
empezaban a independizarse, no sólo de la teología natural, tal como había
expresado la síntesis medieval, sino también de saberes hoy considerados
pseudocientíficos, como la astrología y la alquimia.
Todavía en el siglo XVIII los
hombres de “espíritu” que se reunían en los salones parisinos podían aspirar a
conocer las “dos culturas”. Por los salones de Holbach, o Helvétius, se
paseaban geómetras, naturalistas, literatos, filósofos y escritores
progresistas de toda condición. Pero en el discurso II de Del espíritu (editado
ahora por Laetoli), el
mismo Claude-Adrien Helvétius (1715-1771) se planteaba una pregunta similar a
la de Snow: ¿Cómo admirar un tipo de espíritu demasiado diferente
del nuestro?
Helvétius
Si el estudio de una ciencia o un arte nos hace
percibir una multitud de bellezas y dificultades que ignoraríamos sin ese
estudio, tenemos forzosamente más estima de la que llamo sentida sólo por la
ciencia y el arte que cultivamos.
Nuestra
estima por las demás artes y ciencias está siempre en proporción a la relación
más o menos estrecha que hay entre éstas y la ciencia o el arte al que nos
dedicamos.
Y añade, en el “espíritu” de
Snow:
Con la
mejor fe del mundo se ve a hombres ilustres en géneros diferentes hacerse muy
poco caso unos a otros.
A diferencia de Rousseau, que
culpaba a la civilización por la corrupción moral de la humanidad, Helvétius
pertenecía a la estirpe de intelectuales de la Ilustración radical que
apostaban por una educación racional capaz de reformar las costumbres,
conciliar los diferentes tipos de espíritu y crear una sociedad nueva.
El debate sobre
el objeto de conocimiento y sobre el método más apropiado para su estudio ha
dividido característicamente a la psicología en dos grandes posiciones, que se
dibujan ya tempranamente en su historia y cuyo desarrollo atraviesa en paralelo
todo el siglo veinte, hasta la actualidad.
Una de esas posiciones entiende que, sea cual
fuere el objeto de estudio de la psicología, éste debe ser investigado mediante
el método científico tradicional proveniente originalmente de las ciencias
naturales –paradigmáticamente, la física–, basado en la formulación de
hipó-tesis y el posterior contraste empírico que permite verificar (o falsear)
la(s) hipótesis. En esta concepción de psicología es central el cuidado del
método para preservar la cientificidad del conocimiento. La prescripción de conservación del método científico
clásico propio de las ciencias naturales es precisamente la razón por la cual
se identifica como ‘científica’ o ‘cientificista’ a esta tradición (Groeben,
1997).
Los inicios de la concepción cientificista se remontan
a los orígenes de la disciplina hacia mediados del siglo XIX, cuando desde
ámbitos diferentes –en particular desde la neurofisiología, la psicofísica, la
medicina clínica y la psicometría– converge y cristaliza la idea de introducir métodos experimentales y la
cuantificación para el abordaje de fenómenos psíquicos.
En clara oposición a esta visión, durante la segunda
mitad del siglo XIX se constituye una concepción de psicología que propugna el
carácter particular del objeto de estudio de la psicología, distinguiéndolo
estrictamente de los objetos de estudio de ciencias naturales como la física y
la química. En consideración de la especificidad de los fenómenos psíquicos,
esta concepción de psicología sostendrá la necesidad de crear metodologías alternativas
a las científicas (naturales) para generar conocimiento adecuado al objeto de
conocimiento.
De esta forma,
la reflexión sobre las características distintivas del objeto de estudio
adquiere prioridad, por sobre la aplicación del método científico.
En este sentido, cobran importancia
característicamente la historicidad de los fenómenos psíquicos, su
contextualización sociocultural, y por sobre todo, la consideración de la
dimensión de sentido/significado de todo acto psíquico. Esta concepción de la psicología
ha sido denominada ‘hermenéutico-comprensiva’ (Groeben, 1997).
Ambas concepciones de
psicología –cientificista y hermenéutica–
se desarrollan paralela y antagónicamente durante toda la historia de la
disciplina, configurando dos paradigmas –en todos los múltiples sentidos
descritos por Kuhn (1962)–, de carácter excluyente (Boring, 1950; Chaplin &
Krawiec, 1974; Groeben, 1986; Lück, 1996; Wertheimer, 1972).
Una de las
consecuencias de la progresiva separación y polarización de ambas concepciones
es la progresiva conformación de dos
culturas distintas dentro de una misma disciplina. Así el ‘programa dual’
de la psicología (Toulmin & Leary, 1985) conduce a la formación de dos aproximaciones
excluyentes sobre el objeto de conocimiento de la psicología y de su método de
investigación.
El diagnóstico de
crisis (permanente) ha sido concomitante con la progresiva estabilización del
programa de la psicología cientificista como el paradigma dominante: primero en
la psicología norteamericana y luego, particularmente después de la segunda
guerra mundial, en la psicología europea.
En este sentido, todos los citados
diagnósticos de crisis en la psicología derivados sitúan el origen de la crisis en problemas de definición del objeto de
estudio y los problemas metodológicos derivados.
La ‘crisis (permanente)
de la psicología’ aparece entonces vinculada la crítica –muchas veces, aunque
no siempre, provenientes de la concepción hermenéutica–a la psicología cientificista,
y en particular a su empeño por imponer una metodología inapropiada al objeto
de estudio de la psicología.
Hacia la segunda mitad
del siglo XIX, la investigación científica gozaba de plena legitimación social,
después de dos siglos de existencia, durante los cuales había logrado generar
ostensibles avances teóricos y tecnológicos, los que a su vez habían modificado
sustancialmente las estructuras sociales de los países de Europa del Norte y Norteamérica.
Es precisamente en esta atmósfera cultural que comienza a materializarse la
idea de utilizar en las ciencias humanas la exitosa metodología implementada en
las ciencias naturales.
Ejemplo paradigmático
de este proceso social lo constituye la
apología de Comte del positivismo
como único método para el progreso de las ciencias sociales. En el contexto de
la naciente ‘nueva psicología’, este movimiento cultural se tradujo en la
introducción de la metodología de las ciencias naturales fundamentalmente a
través de dos corrientes independientes: (1) la psicología fisiológica; y (2) la psicometría
Es interesante subrayar
que ya en el origen de la nueva psicología se dibujan dos formas diferentes de
implementar el ideal cientificista al estudio de los fenómenos mentales. Por
una parte la psicología experimental,
que extendía la investigación controlada de laboratorio propia de la neurofisiología de la época. Tales estudios
se comenzaron a realizar sistemáticamente desde 1879 con la fundación del
Primer Laboratorio de Psicología Experimental en Leipzig, por Wilhelm Wundt.
La
psicología fisiológica
experimental, de claro origen germánico, esta forma colectivista de
cuantificación se desarrolló en el ambiente académico darwiniano anglosajón, y
constituye por tanto una rama cientificista diferente a la experimental. Cronbach (1957) las llamará las “dos disciplinas de la psicología
“científica”, quejándose de la inexistencia de diálogo entre ambas, pero
subrayando el carácter estrictamente “científico” de ambas: “La psicología científica
es todavía muy joven y existe un rápido desarrollo de nuestros intereses, nuestras
técnicas experimentales y nuestros tests. Pero nuestros métodos de
investigación han llegado a estabilizarse y son estos métodos los que nos
cualifican como científicos más que como “filósofos o artistas” (Cronbach,
1957, p. 672). Así, ambas corrientes de la
psicología cientificista, a pesar de su origen y desarrollo paralelo,
comparten una visión de método común, y por ende, una serie de supuestos metateóricos comunes, que los diferencian
ostensiblemente de la psicología
comprensiva-hermenéutica.
Uno de los mitos
respecto al origen de la psicología, esparcido a través de libros introductorios
a la disciplina, data el origen de la psicología (cientificista) en 1879, fecha
oficial de la fundación del laboratorio de Wundt.
Cierto es que dicho laboratorio se constituyó
rápidamente en un centro que atraía a estudiantes de todas las regiones del mundo
y que contribuyó fuertemente a la consolidación de la ‘nueva psicología’ como una
disciplina separada de la filosofía. Ficticia es, sin embargo, la opinión de
que la obra de Wundt se limita a sus aportes a la Psicología Experimental.
La versión oficial de
la obra de Wundt suele omitir que éste dedicó los últimos 20 años de su vida al
desarrollo de la voluminosa ‘Völkerpsychologie’ –en términos actuales:
Psicología Cultural-, en la que Wundt defiende la introducción de métodos histórico-interpretativos
como única forma de investigar procesos psicológicos superiores.
Interesantemente, para
Wundt estos métodos hermenéuticos
tenían tanto valor científico como la experimentación en procesos psicológicos
básicos. Afortunadamente hay que agregar
que allí donde los métodos experimentales fracasan, otros métodos de valor
objetivo, están al servicio de la psicología.
Estos métodos de ayuda consisten en aquellos productos
de la vida mental general que pueden ser asignados a determinados motivos psíquicos.
Dentro de ellos pueden ser nombrados en forma primordial: el lenguaje, el mito,
las costumbres. En tanto éstos no sólo dependen de condiciones históricas, sino
también de leyes psicológicas generales, constituyen las expresiones
provenientes de esta última del objeto de una disciplina psicológica particular,
la Völkerpsychologie [Psicología Cultural], cuyos resultados entregan el instrumento
principal para la psicología general de los procesos mentales compuestos.
De
esta manera, las Psicología Experimental y la Psicología Cultural forman las
dos ramas principales de la psicología científica (Wundt, 1902, citado en Lück,
1996, p.41).
Es notable en Wundt la defensa de la cientificidad de los
procedimientos hermenéuticos. Obviamente, su esfuerzo por incluir a la psicología
cultural dentro de una gran categoría de ‘psicología científica’ no tuvo
repercusión en la psicología experimental en expansión por todo el mundo. Para cuando
Wundt escribe sobre psicología cultural, su ex estudiante inglés Edward Titchener ya había emigrado a
los EE.UU. para fundar un laboratorio de psicología experimental similar al de
Wundt y formular la teoría estructuralista de la mente, uno de los modelos más
mecanicistas de los procesos mentales que jamás conoció la disciplina.
La ‘Psicología científica’ ya comenzaba por
ese entonces a referir a aquella investigación psicológica que hacía uso de la
metodología de las ciencias ‘duras’. Ello significó en la práctica la progresiva
exclusión de teorías basadas en metodologías comprensivas del campo de la psicología
científica y, a la larga, académica. Este fenómeno es particularmente evidente
después de la segunda guerra mundial con la imposición geopolítica de la psicología
norteamericana en todo el mundo occidental, proceso que en Alemania ha sido
denominado la “EE.UU americanización” de la psicología alemana (Groeben, 1997;
Métraux, 1985).
La psicología cultural
de Wundt respondía a la insatisfacción de muchos investigadores del área de las
ciencias sociales con la creciente preeminencia del modelo positivista que Comte
había impulsado a comienzos del siglo XIX. En el caso de la psicología, las voces
disidentes comenzaron a emerger durante la segunda mitad del siglo XIX, cuando la
‘nueva psicología’ cientificista comenzaba ya a consolidar su dominancia en el mundo
occidental. En ese contexto, algunas voces disidentes comenzaron a emerger. Dos
de las más importantes por sus consecuencias, fueron las de Franz Brentano y la
de Wilhelm Dilthey.
Conclusión:
La coexistencia en la Psicologia,
desde los inicios formarles de esta disciplina, de dos concepciones divergentes
del objeto de estudio y del método apropiado para estudiarlo. Ambas
concepciones han constituido a lo largo del siglo XX dos culturas antagónicas,
que a la vez pueden ser percibidas como dos cosmovisiones dentro de la sociedad
actual. La cultura cientificista y comprensivo-hermenéutica son culturas en la
psicologia. La científica enfatiza el uso del método científico la cultura
comprensivo-hermenéutica subraya la primacía de la dimensión
sentido/significado como objeto de estudio psicológico. La historia nos muestra
que en ambos casos cada cual categoriza sus criterios epistémicos como
criterios de validez universal sobre el conocimiento de la otra cultura.
¿Qué es la Psicología Cognitiva?
La psicología
cognitiva, contrario a lo que comúnmente se cree no se originó en la década de
los sesenta, sino mucho antes como una disciplina de la psicología experimental
y de la psicología evolutiva.
La Psicología cognitiva
es una rama de la psicología que se ocupa de los procesos a través de los
cuales el individuo obtiene conocimiento del mundo y toma conciencia de su
entorno, así como de sus resultados. El origen de la psicología cognitiva está
estrechamente ligado a la historia de la psicología general. La psicología
cognitiva moderna se ha formado bajo la influencia de disciplinas afines, como
el tratamiento de la información, la inteligencia artificial y la ciencia del
lenguaje.
Bartlett (1.932):
realizó investigaciones que lo a rechazar el concepto de memoria como depósito
o almacén y subrayar el concepto de memoria como construcción. La construcción
implicaba que la memoria utiliza esquemas para observar y clasificar la
información, por lo tanto como un proceso activo de reinterpretación. La
sucesiva reorganización de la experiencia en esquemas permite el desarrollo de
la memoria y los eventos recordados que son reconstruidos de manera diferente
en función de la ampliación de los esquemas.
Piaget (1.896 – 1.980):
dedicó prácticamente toda su obra al estudio del desarrollo cognitivo, sobre
todo del pensamiento y de la inteligencia. Para Piaget el individuo va
organizando su experiencia y conocimiento en esquemas cognitivos que a través
de dos procesos fundamentales (asimilación y acomodación) se va modificando. El
proceso de desarrollo se inicia a partir de esquemas sensorio motrices donde el
conocimiento está ligado a la acción directa, y termina en los esquemas de las
operaciones formales donde se han logrado niveles de abstracción más desligados
de la experiencia inmediata.
En los años sesenta,
gracias al influjo de la teoría de la información, la teoría de la
comunicación, la teoría general de sistemas y sobre todo el desarrollo de los
ordenadores, la psicología general se hace cognitiva (se reconstruye como
cognitiva). Se concibe al ser humano no como un mero reactor a los estímulos
ambientales, sino como un constructor activo de su experiencia, un
"procesador activo de la información". (Neisser, 1.967).
Las características
generales del nuevo modelo de la psicología cognitiva son (Mahoney, 1.974):
La conducta humana está
mediada por el procesamiento de información del sistema cognitivo humano.
Se distingue entre
procesos (operaciones mentales implícitas en el funcionamiento cognitivo) y
estructuras (características permanentes del sistema cognitivo).
Se proponen cuatro
categorías generales de proceso cognitivos: atención (selectividad asimilativa
de los estímulos), codificación (representación simbólica de la información), almacenamiento
(retención de la información) y recuperación (utilización de la información
almacenada).
Se destacan tres
estructuras cognitivas: receptor sensorial (recibe la información interna y
externa), una memoria a corto plazo (que ofrece a corto plazo la información
seleccionada) y una memoria a largo plazo (que ofrece una retención permanente
de la información.
En resumen la persona
no es un reactor al ambiente (conductismo) o a fuerzas organísticas biológicas
(modelo psicodinámico), sino un constructor activo de su experiencia, con
carácter intencional o propositivo.
Es un nuevo paradigma
científico en sustitución del conductismo. La Psicología cognitiva es la rama
de la Psicología que estudia la manera que los humanos tenemos de aprender,
pensar y tomar decisiones, de conocer el mundo que nos rodea y de actuar en
consecuencia.
El conductismo y su
sensorialismo reduccionista, no podían dar cuenta de las complejidades de las
conductas humanas. La psicología cognitiva, estudia entonces los fenómenos mentales
y los ubica como agentes causantes de la conducta humana.
En la actualidad, está
asociada a disciplinas como la inteligencia artificial, el tratamiento de la
información, la ciencia del lenguaje.
Bartlet habla de
memoria como construcción, rechazando el tradicional concepto de memoria como
depósito. Lo que implica que la memoria clasifica y reorganiza la información.
A medida que se amplía la experiencia, se modifican los esquemas y por tanto,
la manera en que la memoria reconstruye dicha información. A este fenómeno de
la memoria, Piaget, lo denominó asimilación y acomodación.
En los años sesenta,
sobre todo ligado al auge de la computación, la psicología se vuelve cognitiva.
Se ve al hombre como “procesador activo de la información” (Neisser, 1967).
Características de la
Psicología Cognitiva
Características de la
psicología cognitiva son:
- La conducta humana
está mediada por el procesamiento de la información.
- Hay que distinguir
entre estructuras (características del sistema cognitivo) y procesos (operaciones
mentales).
- Existen tres
estructuras cognitivas: receptor sensorial, memoria a corto y a largo plazo.
- Hay cuatro categorías
de proceso cognitivo: atención(es la captación de la información), codificación
(representación simbólica de la información), almacenamiento (retención de la
información), y recuperación (utilización de la información almacenada).En
definitiva, las personas no son meros reactores al ambiente, sino que son
constructores activos de su experiencia.
SINTESIS
La psicología
cognitiva. Es una rama importante de la psicología, surge como un movimiento de
confluencia e integración fundamentalmente en los EEUU, a partir del quehacer
de la Psicología experimental tradicional en la década de los años 50 del siglo
XX. Su aparición ejerció un efecto de revitalización del estudio de los
procesos cognitivos, con nuevos modelos y categorías procedentes de otras
ciencias en desarrollo.
Características
Su característica más
definitiva consiste en el énfasis de los procesos cognitivos como una base de
partida para la descripción, explicación y comprensión de la psique humana. El
efecto más permanente es la propuesta de espacios de integración y lenguajes
comunes que permiten un intercambio entre pensadores y corrientes psicológicas
que de manera paulatina superen las divisiones históricas entre “escuelas” y
temas específicos de investigación.
Objeto de estudio
Descubrir las leyes del
conocimiento; por tanto estudia el comportamiento de los procesos cognitivos
(de conocimiento y manejo de la información)
Conocer como el hombre
se apropia de la realidad, la individualiza, la transforma, la almacena y se
comporta en relación a ese conocimiento, o sea, toma decisiones, actúa
transformando su realidad.
Antecedentes del
paradigma cognitivo desde la psicología
Conductismo. (1940 –
1950) se encontraba en la vanguardia en la psicología cognitiva con el
paradigma E-R (Estímulo – Respuesta) Este paradigma tenía como desventaja que
se encontraba fuera de la conciencia.
Neoconductismo. Cuando
se le acabó a Watson y a sus colegas su marco teórico, entonces los
cognitivistas toman el primer lugar en la palestra pública psicológica. En los
años ’50, se observa una insuficiencia generalizada del conductismo para
interpretar el comportamiento humano más complejo.
Cognitivismo: El
desarrollo psíquico era puramente cognitivo expresaba Jean Piaget (Biólogo).
Para él, el funcionamiento cognitivo era una estructura genética.
Enfoque
histórico-cultural de Vigotsky: El desarrollo psíquico es desarrollo social. En
el plano biológico del ser humano están presentes las condiciones biológicas
(anátomo-fisiológicas) pero los determinantes psicológicos del desarrollo
psíquico y de la personalidad son las condiciones de vida y educación (lo cultural)
de donde se obtiene toda la información y conocimiento que necesita una persona
para adaptarse al medio y actuar en él. Las condiciones anátomo-fisiológicas
son premisas, deben ser adecuadas para el desarrollo del psiquismo. Otro
teórico importante fue Rubinstein, quien elaboró bases teórica-metodológicas
del funcionamiento psíquico desde el enfoque histórico cultural.
Inicios
La Psicología Cognitiva
es una prolongación de esfuerzos y aportaciones anteriores.
Al conformarse la
Psicología Cognitiva no tenía elaborado todo un sistema categorial.
Su fundamentación era
empírica y no teórica ni experimental.
Buscaba darle
soluciones nuevas a problemas viejos.
Se logra a través de
ella, una comprensión de los fenómenos mentales.
No tiene una propuesta
unitaria más bien una gran variedad de enfoques que tienen en común, apenas el
énfasis en las funciones mentales como causales del comportamiento.
Asume como línea
fundamental el enfoque “del procesamiento de la información” a partir de los
modelos teóricos extrapolados de ciencias ajenas a la psicología.
PSICOLOGIA COGNITIVA EN
LA ACTUALIDAD
La psicología cognitiva
utiliza un lenguaje nuevo {procesamiento de la información} que ha
proporcionado perspectivas y soluciones nuevas a los viejos problemas.
Actualmente, el estudio
actual de la mente tiene una fundamentación empírica, ausente en la filosofía
clásica.
La Psicología Cognitiva
se ha apropiado de técnicas, hipótesis, modelos y paradigmas.
Los resultados
alcanzados por la Psicología Cognitiva son extraordinarios; nunca se había
dispuesto de tal cantidad de datos relevantes sobre los procesos mentales ni se
había progresado tanto en su comprensión teórica.
Procesos cognitivos y
su substrato material
La percepción: Conjunto
de procesos que garantizan el reflejo subjetivo, parcial y al mismo tiempo
adecuado de la realidad. Proceso mediante le cual se forma, corrige y comprueba
la imagen de la realidad.
La atención: Capacidad
de orientación y concentración de la actividad psíquica en un objeto.
La memoria: Proceso de
fijación y retención de la información.
Pensamiento: Proceso
psíquico socialmente condicionado e indisolublemente relacionado con el
lenguaje, dirigido a la búsqueda y descubrimiento de lo nuevo; es el proceso de
reflejo indirecto (mediatizado) y generalizado de la realidad objetiva a través
de las operaciones de análisis y síntesis.
El lenguaje: Sistema de
códigos con el que se dan a entender objetos del mundo externo, sus acciones,
cualidades y relaciones.
Para la psicología
cognitiva el substrato en el que se sustenta la conducta de los seres vivos es
biofisiológico. Existe una conexión entre lo psíquico y lo somático, aunque lo
cognitivo no podemos considerarlo sólo como la actividad neuronal del cerebro,
sino que es algo más. Por tanto, el acceso a la mente no puede hacerse
exclusivamente por el estudio de la estructura mecánica cerebral. Aunque ésta
aporta una valiosa información, fundamentalmente sobre la visión y la
percepción, la frontera entre la actividad neuronal y la mental no está aún
definida.
IMPORTANCIA
TEÓRIO-PRÁCTICA
Ingreso sensorial
(Plano Teórico).
Aporta conocimientos
acerca de cómo el hombre recibe, procesa y responde ante la información. Brinda
categorías diagnósticas a otras ramas de la Psicología. Demuestra que lo subjetivo
es también ciencia.
Automatización de los
procesos productivos (Plano Práctico).
Permite crear máquinas
acordes a los procesos cognitivos humanos. Se extrapolan los conocimientos
acerca de los procesos cognitivos al diseño y creación de máquinas inteligentes.
Relación con otras
ciencias
Psicología Clínica.
- Aporta datos para
mejorar sus categorías diagnósticas (Ej. Psicopatología).
Neurociencias.
- Aporta datos acerca
de la comprensión cognitiva del comportamiento biológico.
Psicodiagnóstico.
- Aporta categorías
para realizar test. - Aporta nociones acerca del funcionamiento cognitivo que
permiten realizar diagnósticos
Psicolingüística.
- Estudio de la
concepción del lenguaje y el pensamiento.
Filosofía.
- Contribuye a la
Epistemología o a la Teoría del Conocimiento.
Psicología Educativa.
- Aporta conocimientos
para evaluar al aprendizaje. - Aporta categorías para diagnosticar. - Gran
parte del aprendizaje se realiza a través de los procesos cognitivos.
Psicología laboral.
- Aporta categorías diagnósticas
para la selección de personal adecuado. - Aporta categorías diagnósticas para
los estudios de puestos.
Cibernética.
- Aporta modelos
operacionales de la información que contribuyen a la creación de artefactos
artificialmente inteligentes.
Fuentes
Consideraciones
Teóricas y Metodológicas entorno a la Psicología Cognitiva–Introducción a la
Psicología Cognitiva. Material digital existente en la Sede Universitaria de
Palma Soriano.
Sheerer, E.,
Contribución a la Historia de las Ciencias Cognoscitivas. Revista Internacional
de Ciencias Sociales, 115, 1-22, 1988. +
Simón, H. Ciencia
Cognitiva: la más nueva ciencia de lo artificial. En: D. Norman (Ed). Ciencia
de la Cognición. Barcelona, Ed. Paidos, 1987.
Vielichkovski, B.M.,
Psicología Cognitiva. Ed. Universidad de Moscú, Moscú, 1982
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