martes, 16 de febrero de 2016




Las Dos Culturas de/en la Psicología
Carlos Cornejo A.*
El recurrente diagnóstico que la psicología es una ciencia en crisis puede ser analizado como la pugna entre dos concepciones de psicología: la cientificista y la comprensiva. Ambas coexisten desde los inicios de la disciplina, definiendo objetos y métodos de estudio divergentes y constituyendo hoy culturas antagónicas. El análisis historiográfico muestra que ambas culturas corresponden a una expresión interdisciplinaria de la dicotomía de las culturas científica y humanista en la sociedad occidental. El análisis muestra también que el reconocimiento de las múltiples dimensiones implicadas en el fenómeno de estudio psicológico apela a la integración de la precisión metodológica de la cultura cientificista y de la adecuación objetal de la cultura comprensiva.

Palabras clave: Dos culturas, psicología científica, psicología hermenéutica.

El escrito inglés Charles Percy Snow, no sospecho la tremenda reacción que causaría en la universidad de Cambridge su ponencia “Las dos culturas y la revolución científica “ dictada EL 7 de Mayo de 1959 a las cinco de la tarde en el senate house de la ciudad, como parte del ciclo de conferencias REDE que, año tras año. Se realiza como parte de la aportación de un distinguido académico del  claustro de profesores a su propia universidad. Ni él  ni nadie imaginaron en ese entonces la controversia que iba a levantar en los círculos académicos de la culta ciudad y menos a la respuesta que iba a provocar. Al grado de que aun hoy el tema se sigue debatiendo de manera candente y con enorme actualidad.
“Por formación – afirmó  Snow de una de las frases iniciales –SOY CIENTIFICO, por vocación escritor. “Con esta frase daba pie a la confrontación que iba a establecer entre los intelectuales literarios y los científicos. Históricamente la decisión entre esas dos vertientes del saber –humanistas y científicos era más o menos reciente. Provenía de la época de la ilustración y de la realización que produjo el movimiento romántico contra la revolución industrial y contra la sustitución del hombre por la máquina.
En 2009 se conmemoró el 50 aniversario de la famosa conferencia en Cambridge de Charles Percy Snow sobre las “dos culturas” posteriormente editada como libro. Snow era un físico y novelista inglés, preocupado por la incomunicación entre los académicos que trabajaban en las humanidades y los que lo hacían en las ciencias. Se dio cuenta de que estos dos tipos diferentes de “espíritus” apenas se entendían unos a otros: los “científicos” no apreciaban suficientemente las grandes obras de la tradición artística, mientras que los “humanistas” ignoraban crecientemente las leyes científico-naturales más fundamentales. Snow llegó a insinuar una “tercera cultura” capaz de acortar distancias.

Esta división entre las ciencias y las humanidades es un fenómeno relativamente nuevo, producto de la especialización progresiva del conocimiento humano, pero se podría decir que comenzó a larvarse precisamente en el momento en que las ciencias naturales empezaban a independizarse, no sólo de la teología natural, tal como había expresado la síntesis medieval, sino también de saberes hoy considerados pseudocientíficos, como la astrología y la alquimia.

Todavía en el siglo XVIII los hombres de “espíritu” que se reunían en los salones parisinos podían aspirar a conocer las “dos culturas”. Por los salones de Holbach, o Helvétius, se paseaban geómetras, naturalistas, literatos, filósofos y escritores progresistas de toda condición. Pero en el discurso II de Del espíritu (editado ahora por Laetoli), el mismo Claude-Adrien Helvétius (1715-1771) se planteaba una pregunta similar a la de Snow: ¿Cómo admirar un tipo de espíritu demasiado diferente del nuestro?

Helvétius
Si el estudio de una ciencia o un arte nos hace percibir una multitud de bellezas y dificultades que ignoraríamos sin ese estudio, tenemos forzosamente más estima de la que llamo sentida sólo por la ciencia y el arte que cultivamos.

Nuestra estima por las demás artes y ciencias está siempre en proporción a la relación más o menos estrecha que hay entre éstas y la ciencia o el arte al que nos dedicamos.

Y añade, en el “espíritu” de Snow:
Con la mejor fe del mundo se ve a hombres ilustres en géneros diferentes hacerse muy poco caso unos a otros.

A diferencia de Rousseau, que culpaba a la civilización por la corrupción moral de la humanidad, Helvétius pertenecía a la estirpe de intelectuales de la Ilustración radical que apostaban por una educación racional capaz de reformar las costumbres, conciliar los diferentes tipos de espíritu y crear una sociedad nueva.


El debate sobre el objeto de conocimiento y sobre el método más apropiado para su estudio ha dividido característicamente a la psicología en dos grandes posiciones, que se dibujan ya tempranamente en su historia y cuyo desarrollo atraviesa en paralelo todo el siglo veinte, hasta la actualidad.

 Una de esas posiciones entiende que, sea cual fuere el objeto de estudio de la psicología, éste debe ser investigado mediante el método científico tradicional proveniente originalmente de las ciencias naturales –paradigmáticamente, la física–, basado en la formulación de hipó-tesis y el posterior contraste empírico que permite verificar (o falsear) la(s) hipótesis. En esta concepción de psicología es central el cuidado del método para preservar la cientificidad del conocimiento. La prescripción de conservación del método científico clásico propio de las ciencias naturales es precisamente la razón por la cual se identifica como ‘científica’ o ‘cientificista’ a esta tradición (Groeben, 1997).

Los inicios de la concepción cientificista se remontan a los orígenes de la disciplina hacia mediados del siglo XIX, cuando desde ámbitos diferentes –en particular desde la neurofisiología, la psicofísica, la medicina clínica y la psicometría– converge y cristaliza la idea de  introducir métodos experimentales y la cuantificación para el abordaje de fenómenos psíquicos.

En clara oposición a esta visión, durante la segunda mitad del siglo XIX se constituye una concepción de psicología que propugna el carácter particular del objeto de estudio de la psicología, distinguiéndolo estrictamente de los objetos de estudio de ciencias naturales como la física y la química. En consideración de la especificidad de los fenómenos psíquicos, esta concepción de psicología sostendrá la necesidad de crear metodologías alternativas a las científicas (naturales) para generar conocimiento adecuado al objeto de conocimiento.

De esta forma, la reflexión sobre las características distintivas del objeto de estudio adquiere prioridad, por sobre la aplicación del método científico.

 En este sentido, cobran importancia característicamente la historicidad de los fenómenos psíquicos, su contextualización sociocultural, y por sobre todo, la consideración de la dimensión de sentido/significado de todo acto psíquico. Esta concepción de la psicología ha sido denominada ‘hermenéutico-comprensiva’ (Groeben, 1997).

Ambas concepciones de psicología –cientificista y hermenéutica– se desarrollan paralela y antagónicamente durante toda la historia de la disciplina, configurando dos paradigmas –en todos los múltiples sentidos descritos por Kuhn (1962)–, de carácter excluyente (Boring, 1950; Chaplin & Krawiec, 1974; Groeben, 1986; Lück, 1996; Wertheimer, 1972).
Una de las consecuencias de la progresiva separación y polarización de ambas concepciones es la progresiva conformación de dos culturas distintas dentro de una misma disciplina. Así el ‘programa dual’ de la psicología (Toulmin & Leary, 1985) conduce a la formación de dos aproximaciones excluyentes sobre el objeto de conocimiento de la psicología y de su método de investigación.
El diagnóstico de crisis (permanente) ha sido concomitante con la progresiva estabilización del programa de la psicología cientificista como el paradigma dominante: primero en la psicología norteamericana y luego, particularmente después de la segunda guerra mundial, en la psicología europea.
 En este sentido, todos los citados diagnósticos de crisis en la psicología derivados sitúan el origen de la crisis en problemas de definición del objeto de estudio y los problemas metodológicos derivados.
La ‘crisis (permanente) de la psicología’ aparece entonces vinculada la crítica –muchas veces, aunque no siempre, provenientes de la concepción hermenéutica–a la psicología cientificista, y en particular a su empeño por imponer una metodología inapropiada al objeto de estudio de la psicología.
Hacia la segunda mitad del siglo XIX, la investigación científica gozaba de plena legitimación social, después de dos siglos de existencia, durante los cuales había logrado generar ostensibles avances teóricos y tecnológicos, los que a su vez habían modificado sustancialmente las estructuras sociales de los países de Europa del Norte y Norteamérica. Es precisamente en esta atmósfera cultural que comienza a materializarse la idea de utilizar en las ciencias humanas la exitosa metodología implementada en las ciencias naturales.
Ejemplo paradigmático de este proceso social lo constituye la apología de Comte del positivismo como único método para el progreso de las ciencias sociales. En el contexto de la naciente ‘nueva psicología’, este movimiento cultural se tradujo en la introducción de la metodología de las ciencias naturales fundamentalmente a través de dos corrientes independientes: (1) la psicología fisiológica; y (2) la psicometría
Es interesante subrayar que ya en el origen de la nueva psicología se dibujan dos formas diferentes de implementar el ideal cientificista al estudio de los fenómenos mentales. Por una parte la psicología experimental, que extendía la investigación controlada de laboratorio propia de la neurofisiología de la época. Tales estudios se comenzaron a realizar sistemáticamente desde 1879 con la fundación del Primer Laboratorio de Psicología Experimental en Leipzig, por Wilhelm Wundt.
La psicología fisiológica experimental, de claro origen germánico, esta forma colectivista de cuantificación se desarrolló en el ambiente académico darwiniano anglosajón, y constituye por tanto una rama cientificista diferente a la experimental. Cronbach (1957) las llamará las “dos disciplinas de la psicología “científica”, quejándose de la inexistencia de diálogo entre ambas, pero subrayando el carácter estrictamente “científico” de ambas: “La psicología científica es todavía muy joven y existe un rápido desarrollo de nuestros intereses, nuestras técnicas experimentales y nuestros tests. Pero nuestros métodos de investigación han llegado a estabilizarse y son estos métodos los que nos cualifican como científicos más que como “filósofos o artistas” (Cronbach, 1957, p. 672). Así, ambas corrientes de la psicología cientificista, a pesar de su origen y desarrollo paralelo, comparten una visión de método común, y por ende, una serie de  supuestos metateóricos comunes, que los diferencian ostensiblemente de la psicología comprensiva-hermenéutica.
Uno de los mitos respecto al origen de la psicología, esparcido a través de libros introductorios a la disciplina, data el origen de la psicología (cientificista) en 1879, fecha oficial de la fundación del laboratorio de Wundt.
 Cierto es que dicho laboratorio se constituyó rápidamente en un centro que atraía a estudiantes de todas las regiones del mundo y que contribuyó fuertemente a la consolidación de la ‘nueva psicología’ como una disciplina separada de la filosofía. Ficticia es, sin embargo, la opinión de que la obra de Wundt se limita a sus aportes a la Psicología Experimental.
La versión oficial de la obra de Wundt suele omitir que éste dedicó los últimos 20 años de su vida al desarrollo de la voluminosa ‘Völkerpsychologie’ –en términos actuales: Psicología Cultural-, en la que Wundt defiende la introducción de métodos histórico-interpretativos como única forma de investigar procesos psicológicos superiores.
Interesantemente, para Wundt estos métodos hermenéuticos tenían tanto valor científico como la experimentación en procesos psicológicos básicos. Afortunadamente hay que agregar que allí donde los métodos experimentales fracasan, otros métodos de valor objetivo, están al servicio de la psicología.
 Estos métodos de ayuda consisten en aquellos productos de la vida mental general que pueden ser asignados a determinados motivos psíquicos. Dentro de ellos pueden ser nombrados en forma primordial: el lenguaje, el mito, las costumbres. En tanto éstos no sólo dependen de condiciones históricas, sino también de leyes psicológicas generales, constituyen las expresiones provenientes de esta última del objeto de una disciplina psicológica particular, la Völkerpsychologie [Psicología Cultural], cuyos resultados entregan el instrumento principal para la psicología general de los procesos mentales compuestos.
De esta manera, las Psicología Experimental y la Psicología Cultural forman las dos ramas principales de la psicología científica (Wundt, 1902, citado en Lück, 1996, p.41).
Es notable en Wundt la defensa de la cientificidad de los procedimientos hermenéuticos. Obviamente, su esfuerzo por incluir a la psicología cultural dentro de una gran categoría de ‘psicología científica’ no tuvo repercusión en la psicología experimental en expansión por todo el mundo. Para cuando Wundt escribe sobre psicología cultural, su ex estudiante inglés Edward Titchener ya había emigrado a los EE.UU. para fundar un laboratorio de psicología experimental similar al de Wundt y formular la teoría estructuralista de la mente, uno de los modelos más mecanicistas de los procesos mentales que jamás conoció la disciplina.
La ‘Psicología científica’ ya comenzaba por ese entonces a referir a aquella investigación psicológica que hacía uso de la metodología de las ciencias ‘duras’. Ello significó en la práctica la progresiva exclusión de teorías basadas en metodologías comprensivas del campo de la psicología científica y, a la larga, académica. Este fenómeno es particularmente evidente después de la segunda guerra mundial con la imposición geopolítica de la psicología norteamericana en todo el mundo occidental, proceso que en Alemania ha sido denominado la “EE.UU americanización” de la psicología alemana (Groeben, 1997; Métraux, 1985).
La psicología cultural de Wundt respondía a la insatisfacción de muchos investigadores del área de las ciencias sociales con la creciente preeminencia del modelo positivista que Comte había impulsado a comienzos del siglo XIX. En el caso de la psicología, las voces disidentes comenzaron a emerger durante la segunda mitad del siglo XIX, cuando la ‘nueva psicología’ cientificista comenzaba ya a consolidar su dominancia en el mundo occidental. En ese contexto, algunas voces disidentes comenzaron a emerger. Dos de las más importantes por sus consecuencias, fueron las de Franz Brentano y la de Wilhelm Dilthey.

Conclusión:
La coexistencia en la Psicologia, desde los inicios formarles de esta disciplina, de dos concepciones divergentes del objeto de estudio y del método apropiado para estudiarlo. Ambas concepciones han constituido a lo largo del siglo XX dos culturas antagónicas, que a la vez pueden ser percibidas como dos cosmovisiones dentro de la sociedad actual. La cultura cientificista y comprensivo-hermenéutica son culturas en la psicologia. La científica enfatiza el uso del método científico la cultura comprensivo-hermenéutica subraya la primacía de la dimensión sentido/significado como objeto de estudio psicológico. La historia nos muestra que en ambos casos cada cual categoriza sus criterios epistémicos como criterios de validez universal sobre el conocimiento de la otra cultura.


¿Qué es la Psicología Cognitiva?
La psicología cognitiva, contrario a lo que comúnmente se cree no se originó en la década de los sesenta, sino mucho antes como una disciplina de la psicología experimental y de la psicología evolutiva.
La Psicología cognitiva es una rama de la psicología que se ocupa de los procesos a través de los cuales el individuo obtiene conocimiento del mundo y toma conciencia de su entorno, así como de sus resultados. El origen de la psicología cognitiva está estrechamente ligado a la historia de la psicología general. La psicología cognitiva moderna se ha formado bajo la influencia de disciplinas afines, como el tratamiento de la información, la inteligencia artificial y la ciencia del lenguaje.
Bartlett (1.932): realizó investigaciones que lo a rechazar el concepto de memoria como depósito o almacén y subrayar el concepto de memoria como construcción. La construcción implicaba que la memoria utiliza esquemas para observar y clasificar la información, por lo tanto como un proceso activo de reinterpretación. La sucesiva reorganización de la experiencia en esquemas permite el desarrollo de la memoria y los eventos recordados que son reconstruidos de manera diferente en función de la ampliación de los esquemas.
Piaget (1.896 – 1.980): dedicó prácticamente toda su obra al estudio del desarrollo cognitivo, sobre todo del pensamiento y de la inteligencia. Para Piaget el individuo va organizando su experiencia y conocimiento en esquemas cognitivos que a través de dos procesos fundamentales (asimilación y acomodación) se va modificando. El proceso de desarrollo se inicia a partir de esquemas sensorio motrices donde el conocimiento está ligado a la acción directa, y termina en los esquemas de las operaciones formales donde se han logrado niveles de abstracción más desligados de la experiencia inmediata.
En los años sesenta, gracias al influjo de la teoría de la información, la teoría de la comunicación, la teoría general de sistemas y sobre todo el desarrollo de los ordenadores, la psicología general se hace cognitiva (se reconstruye como cognitiva). Se concibe al ser humano no como un mero reactor a los estímulos ambientales, sino como un constructor activo de su experiencia, un "procesador activo de la información". (Neisser, 1.967).
Las características generales del nuevo modelo de la psicología cognitiva son (Mahoney, 1.974):
La conducta humana está mediada por el procesamiento de información del sistema cognitivo humano.
Se distingue entre procesos (operaciones mentales implícitas en el funcionamiento cognitivo) y estructuras (características permanentes del sistema cognitivo).
Se proponen cuatro categorías generales de proceso cognitivos: atención (selectividad asimilativa de los estímulos), codificación (representación simbólica de la información), almacenamiento (retención de la información) y recuperación (utilización de la información almacenada).
Se destacan tres estructuras cognitivas: receptor sensorial (recibe la información interna y externa), una memoria a corto plazo (que ofrece a corto plazo la información seleccionada) y una memoria a largo plazo (que ofrece una retención permanente de la información.
En resumen la persona no es un reactor al ambiente (conductismo) o a fuerzas organísticas biológicas (modelo psicodinámico), sino un constructor activo de su experiencia, con carácter intencional o propositivo.


Es un nuevo paradigma científico en sustitución del conductismo. La Psicología cognitiva es la rama de la Psicología que estudia la manera que los humanos tenemos de aprender, pensar y tomar decisiones, de conocer el mundo que nos rodea y de actuar en consecuencia.
El conductismo y su sensorialismo reduccionista, no podían dar cuenta de las complejidades de las conductas humanas. La psicología cognitiva, estudia entonces los fenómenos mentales y los ubica como agentes causantes de la conducta humana.
En la actualidad, está asociada a disciplinas como la inteligencia artificial, el tratamiento de la información, la ciencia del lenguaje.
Bartlet habla de memoria como construcción, rechazando el tradicional concepto de memoria como depósito. Lo que implica que la memoria clasifica y reorganiza la información. A medida que se amplía la experiencia, se modifican los esquemas y por tanto, la manera en que la memoria reconstruye dicha información. A este fenómeno de la memoria, Piaget, lo denominó asimilación y acomodación.
En los años sesenta, sobre todo ligado al auge de la computación, la psicología se vuelve cognitiva. Se ve al hombre como “procesador activo de la información” (Neisser, 1967).
Características de la Psicología Cognitiva
Características de la psicología cognitiva son:
- La conducta humana está mediada por el procesamiento de la información.
- Hay que distinguir entre estructuras (características del sistema cognitivo) y procesos (operaciones mentales).
- Existen tres estructuras cognitivas: receptor sensorial, memoria a corto y a largo plazo.
- Hay cuatro categorías de proceso cognitivo: atención(es la captación de la información), codificación (representación simbólica de la información), almacenamiento (retención de la información), y recuperación (utilización de la información almacenada).En definitiva, las personas no son meros reactores al ambiente, sino que son constructores activos de su experiencia.
SINTESIS

La psicología cognitiva. Es una rama importante de la psicología, surge como un movimiento de confluencia e integración fundamentalmente en los EEUU, a partir del quehacer de la Psicología experimental tradicional en la década de los años 50 del siglo XX. Su aparición ejerció un efecto de revitalización del estudio de los procesos cognitivos, con nuevos modelos y categorías procedentes de otras ciencias en desarrollo.

Características
Su característica más definitiva consiste en el énfasis de los procesos cognitivos como una base de partida para la descripción, explicación y comprensión de la psique humana. El efecto más permanente es la propuesta de espacios de integración y lenguajes comunes que permiten un intercambio entre pensadores y corrientes psicológicas que de manera paulatina superen las divisiones históricas entre “escuelas” y temas específicos de investigación.

Objeto de estudio
Descubrir las leyes del conocimiento; por tanto estudia el comportamiento de los procesos cognitivos (de conocimiento y manejo de la información)
Conocer como el hombre se apropia de la realidad, la individualiza, la transforma, la almacena y se comporta en relación a ese conocimiento, o sea, toma decisiones, actúa transformando su realidad.
Antecedentes del paradigma cognitivo desde la psicología
Conductismo. (1940 – 1950) se encontraba en la vanguardia en la psicología cognitiva con el paradigma E-R (Estímulo – Respuesta) Este paradigma tenía como desventaja que se encontraba fuera de la conciencia.
Neoconductismo. Cuando se le acabó a Watson y a sus colegas su marco teórico, entonces los cognitivistas toman el primer lugar en la palestra pública psicológica. En los años ’50, se observa una insuficiencia generalizada del conductismo para interpretar el comportamiento humano más complejo.
Cognitivismo: El desarrollo psíquico era puramente cognitivo expresaba Jean Piaget (Biólogo). Para él, el funcionamiento cognitivo era una estructura genética.
Enfoque histórico-cultural de Vigotsky: El desarrollo psíquico es desarrollo social. En el plano biológico del ser humano están presentes las condiciones biológicas (anátomo-fisiológicas) pero los determinantes psicológicos del desarrollo psíquico y de la personalidad son las condiciones de vida y educación (lo cultural) de donde se obtiene toda la información y conocimiento que necesita una persona para adaptarse al medio y actuar en él. Las condiciones anátomo-fisiológicas son premisas, deben ser adecuadas para el desarrollo del psiquismo. Otro teórico importante fue Rubinstein, quien elaboró bases teórica-metodológicas del funcionamiento psíquico desde el enfoque histórico cultural.
Inicios
La Psicología Cognitiva es una prolongación de esfuerzos y aportaciones anteriores.
Al conformarse la Psicología Cognitiva no tenía elaborado todo un sistema categorial.
Su fundamentación era empírica y no teórica ni experimental.
Buscaba darle soluciones nuevas a problemas viejos.
Se logra a través de ella, una comprensión de los fenómenos mentales.
No tiene una propuesta unitaria más bien una gran variedad de enfoques que tienen en común, apenas el énfasis en las funciones mentales como causales del comportamiento.
Asume como línea fundamental el enfoque “del procesamiento de la información” a partir de los modelos teóricos extrapolados de ciencias ajenas a la psicología.

PSICOLOGIA COGNITIVA EN LA ACTUALIDAD
La psicología cognitiva utiliza un lenguaje nuevo {procesamiento de la información} que ha proporcionado perspectivas y soluciones nuevas a los viejos problemas.
Actualmente, el estudio actual de la mente tiene una fundamentación empírica, ausente en la filosofía clásica.
La Psicología Cognitiva se ha apropiado de técnicas, hipótesis, modelos y paradigmas.
Los resultados alcanzados por la Psicología Cognitiva son extraordinarios; nunca se había dispuesto de tal cantidad de datos relevantes sobre los procesos mentales ni se había progresado tanto en su comprensión teórica.
Procesos cognitivos y su substrato material
La percepción: Conjunto de procesos que garantizan el reflejo subjetivo, parcial y al mismo tiempo adecuado de la realidad. Proceso mediante le cual se forma, corrige y comprueba la imagen de la realidad.
La atención: Capacidad de orientación y concentración de la actividad psíquica en un objeto.
La memoria: Proceso de fijación y retención de la información.
Pensamiento: Proceso psíquico socialmente condicionado e indisolublemente relacionado con el lenguaje, dirigido a la búsqueda y descubrimiento de lo nuevo; es el proceso de reflejo indirecto (mediatizado) y generalizado de la realidad objetiva a través de las operaciones de análisis y síntesis.
El lenguaje: Sistema de códigos con el que se dan a entender objetos del mundo externo, sus acciones, cualidades y relaciones.
Para la psicología cognitiva el substrato en el que se sustenta la conducta de los seres vivos es biofisiológico. Existe una conexión entre lo psíquico y lo somático, aunque lo cognitivo no podemos considerarlo sólo como la actividad neuronal del cerebro, sino que es algo más. Por tanto, el acceso a la mente no puede hacerse exclusivamente por el estudio de la estructura mecánica cerebral. Aunque ésta aporta una valiosa información, fundamentalmente sobre la visión y la percepción, la frontera entre la actividad neuronal y la mental no está aún definida.

IMPORTANCIA TEÓRIO-PRÁCTICA
Ingreso sensorial (Plano Teórico).
Aporta conocimientos acerca de cómo el hombre recibe, procesa y responde ante la información. Brinda categorías diagnósticas a otras ramas de la Psicología. Demuestra que lo subjetivo es también ciencia.
Automatización de los procesos productivos (Plano Práctico).
Permite crear máquinas acordes a los procesos cognitivos humanos. Se extrapolan los conocimientos acerca de los procesos cognitivos al diseño y creación de máquinas inteligentes.
Relación con otras ciencias
Psicología Clínica.
- Aporta datos para mejorar sus categorías diagnósticas (Ej. Psicopatología).
Neurociencias.
- Aporta datos acerca de la comprensión cognitiva del comportamiento biológico.
Psicodiagnóstico.
- Aporta categorías para realizar test. - Aporta nociones acerca del funcionamiento cognitivo que permiten realizar diagnósticos
Psicolingüística.
- Estudio de la concepción del lenguaje y el pensamiento.
Filosofía.
- Contribuye a la Epistemología o a la Teoría del Conocimiento.
Psicología Educativa.
- Aporta conocimientos para evaluar al aprendizaje. - Aporta categorías para diagnosticar. - Gran parte del aprendizaje se realiza a través de los procesos cognitivos.

Psicología laboral.
- Aporta categorías diagnósticas para la selección de personal adecuado. - Aporta categorías diagnósticas para los estudios de puestos.

Cibernética.
- Aporta modelos operacionales de la información que contribuyen a la creación de artefactos artificialmente inteligentes.

Fuentes
Consideraciones Teóricas y Metodológicas entorno a la Psicología Cognitiva–Introducción a la Psicología Cognitiva. Material digital existente en la Sede Universitaria de Palma Soriano.
Sheerer, E., Contribución a la Historia de las Ciencias Cognoscitivas. Revista Internacional de Ciencias Sociales, 115, 1-22, 1988. +
Simón, H. Ciencia Cognitiva: la más nueva ciencia de lo artificial. En: D. Norman (Ed). Ciencia de la Cognición. Barcelona, Ed. Paidos, 1987.
Vielichkovski, B.M., Psicología Cognitiva. Ed. Universidad de Moscú, Moscú, 1982



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